Italia declara el estado de emergencia tras sismo. Temor por derrumbes.
Terremotos 17:31
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| Miles de damnificados duermen en sus autos o en carpas por miedo a que se derrumben más edificios |
La lluvia, el frío y más de cien réplicas mantuvieron ayer en estado de pánico a la región italiana de Emilia-Romaña, donde miles de evacuados que dejó anteayer el terremoto de 5,9 grados durmieron en autos y carpas por temor a que se produjeran nuevos derrumbes.
Según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología, en las primeras 24 horas luego del sismo se registraron cerca de 180 réplicas, algunas de más de cuatro grados en la escala de Richter.
Fue un sobresalto constante para las localidades más afectadas, como Mirandola, San Felice, Sant'Agostino y Finale Emilia, una vasta zona donde el sismo de anteayer dejó siete muertos, cerca de 50 heridos, unos 5000 evacuados y cientos de edificios derribados o con diversos grados de daños estructurales, en muchos casos en ruinas y a la espera de una futura demolición.
Defensa Civil dispuso camas en refugios temporales para cobijar a los damnificados, de los que cerca de 1300 viven en la provincia de Ferrara, unos 300 en la de Bolonia y el resto, en la de Módena. Muchos vecinos prefirieron, sin embargo, dormir en sus coches o en carpas particulares, ante el temor de revivir con las sucesivas réplicas el tembladeral que los despertó de un sobresalto a las cuatro de la mañana de anteayer.
"El miedo a que la casa se te caiga encima es muy grande, así que preferimos pasar la noche en esta carpa", dijo un hombre que durmió la primera noche al aire libre en el pueblo de San Felice Sul Panaro.
La fuerte lluvia se sumó al frío y a la desventura de las personas que tuvieron que abandonar sus hogares y dificultó las condiciones para los trabajadores de Defensa Civil. Pero la mayor parte de los vecinos se mostraron satisfechos con la labor de los rescatistas.
Estado de emergencia
El sismo de anteayer causó la muerte de cuatro trabajadores de una fábrica que estaban haciendo el turno de la noche, de una mujer mayor alcanzada por una viga y de otras dos mujeres que murieron -literalmente- de miedo, con sendos ataques al corazón.
El presidente de la región de Emilia-Romaña, Vasco Errani, pidió al gobierno nacional que declare el estado de emergencia, lo cual se formalizó hoy.
Vaco Errani adelantó que la prioridad es dar asistencia a los damnificados y verificar el estado de las viviendas para que puedan volver a sus casas lo antes posible. También subrayó la urgencia de verificar el estado de las escuelas para que se reanuden las clases lo antes posible.
Sobre el monto de los daños, la asociación de agricultores más importante de Italia, Coldiretti, afirmó que sólo en ese sector superan los 200 millones de euros, entre edificios rurales deteriorados, maquinaria estropeada y animales muertos. Hasta 400.000 quesos del famoso Parmigiano Reggiano y Grana Padano quedaron inservibles al derrumbarse las estanterías de las queserías donde se produce.
"Primero oímos el terremoto, luego otro ruido, era el sonido de todas las ruedas de queso cayendo'', dijo Oriano Caretti, copropietario de una planta de queso parmesano.
Más elevada será la cifra de los daños al patrimonio artístico, que quedó gravemente afectado. Como medida preventiva, para evitar robos de obras de arte de iglesias y otros edificios, los carabineros del Departamento de Tutela del Patrimonio Cultural crearon patrullas con agentes de civil que hacen rondas continuas ante los monumentos.
Fuentes: La Nación
