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Supervivencia Fuego

Técnicas para hacer Fuego

Existen numerosas técnicas para hacer fuego. Las más antiguas utilizan el calentamiento de la madera por fricción o la producción de chispas por medio de un sílex y una piedra ferrosa (es decir, que contenga hierro).

Métodos antiguos


Estos métodos se remontan al Paleolítico. Son difíciles de realizar cuando la atmósfera está muy húmeda.
Se usa un trozo de madera tierna (por ejemplo de higuera) abierto por la mitad que esté seco al que se le hace una ranura con una piedra. A continuación, se sitúa sobre el agujero un palo resistente de madera más dura (por ejemplo, de álamo), y se hace girar rápidamente con las manos. El polvo desprendido de la madera blanda por el roce se convertirá en un tipo de brasa. La yesca, situada previamente debajo de la ranura hecha en la madera blanda, deberá comenzar a arder. Este método es sumamente dificil pero es posible.
Otro método que facilita esta tarea es el empleo de un arco con la cuerda enrollada una vuelta alrededor del palo de madera dura. Con una piedra con una hoquedad o un hueso (puede ser de la rodilla de una vaca) se sujeta el palo en la parte superior y se presiona hacia abajo. La rama debe poder desplazarse rápidamente sin salirse de la ranura marcada en la madera blanda. Al mover el arco de derecha a izquierda el palo gira a gran velocidad produciendo la fricción. El calor generado se utiliza para hacer arder un combustible inflamable (como puede ser paja, hierba seca o yesca) colocado alrededor del punto de frotamiento. Cuando empieza a arder el combustible primario, se añaden ramas ligeras para obtener una llama firme y estable. Después se le añaden leños más gruesos para avivar el fuego sin agotarlo.
Un tercer método consiste en hacer una muesca en una tabla o madera seca de unos 30 cm de largo. Sobre esta muesca tallar un palo seco de madera más dura de modo que en un extremo de la muesca se vayan acumulando virutas que se irán calentando cada vez más hasta que se inicie la combustión. En cuanto se produzca una brasa, poner la yesca sobre ella y soplar para lograr su ignición.

 

Percusión (Pedernal y eslabón)


Para producir chispas, hay que entrechocar una piedra dura como el llamado pedernal o sílex, con otra rica en hierro, como la pirita o la marcasita (el llamado eslabón).Al producir estas chispas se crea algo llamado producción de energía física en contacto.
El choque de dos piedras de sílex entre sí no permite encender un fuego, pues no produce proyecciones incandescentes suficientemente calientes y duraderas.
La chispa producida por el choque del "pedernal" contra el "eslabón" es una partícula incandescente de mineral de hierro en el caso de emplear como eslabón la marcasita o la pirita; o en el otro caso, una partícula de acero si se emplea como eslabón un trozo de acero que ha sido lo más habitual desde la edad del hierro hasta principios del siglo XX. Normalmente variedades artesanales de acero al carbono.
Curiosamente los modernos aceros inoxidables no son adecuados para su empleo como "eslabón".
Como "pedernal" sirve cualquier piedra dura que alcance al menos el nivel de dureza 7 de la Escala de Mohs, empleándose habitualmente por su relativa abundancia el sílex, variedades de cuarzo, calcedonia, etc. En algunas zonas se han llegado a utilizar como "pedernal" piedras semipreciosas como el jaspe.
Las chispas obtenidas por percusión deben entrar inmediatamente en contacto con alguna materia altamente combustible; por ejemplo, cabellos, hojas secas, viruta de madera, paja o algún tipo de yesca natural: carpóforo del hongo yesquero - "Fomes Fomentarius" o la médula de ciertas plantas como la cañaheja -"Ferula Communis".
(Sobre el papel de la cañaheja o "Ferula Communis" en la transmisión del fuego se puede ver Hesíodo, Teogonía y el mito de Prometeo:
Teogonía (566-567): “El valeroso hijo de Jápeto engañó a Zeus escondiendo la llama del fuego infatigable que se ve de lejos en el hueco de una cañaheja. Hirió así el corazón de Zeus que truena en las alturas e irritó su corazón cuando vio entre los hombres la llama del fuego que se ve desde lejos”.)
Tradicionalmente también se ha empleado como sustituto de las yescas naturales (Hongo yesquero -"Fomes Fomentarius" o médula de cañaheja - "Ferula Communis") algún tipo de yesca artificial normalmente trapos carbonizados o simplemente mecha de algodón.
Este combustible de iniciación (yesca) es preferible que esté previamente pre-quemado, tostado o carbonizado; así se facilita que las chispas desprendidas por el choque del pedernal contra el eslabón "muerdan" mejor la yesca y se comunique el fuego de una forma mucho más rápida y eficaz.

Métodos modernos

 


Fósforos de madera.

Cerillas o fósforos

La invención de las cerillas data del siglo XIX, pero la palabra cerilla data de alrededores del año 1200. Entonces designaba una mecha delgada de fibra textil, empapada en cera o en estearina, destinada a pasar el fuego de una lumbre a otra (sin capacidad de encenderlo).
Cuando se empezaron a fabricar los fósforos se hicieron con una mecha semejante a la indicada, o con una astilla de madera. Más adelante se han fabricado también de cartón.

Encendedor


Encendedor de gas.
El mechero es la versión más antigua y adecuada para el aire libre del encendedor. Consta de un tubo de unos 8 mm de diámetro y unos 4 cm de longitud en el que se desliza una mecha bastante larga; adosado a su costado lleva otro tubito que contiene una piedra de encendedor y un muelle que la mantiene contra una rueda abrasiva: Las chispas producidas por la piedra encienden la mecha. Para apagarlo, la mecha lleva una tapadera enganchada con un gancho de alambre, que tapa el tubo, al tirar de ella por la parte inferior, sofocándolo.
El encendedor es una versión más moderna. El encendido se hace, como en el anterior, mediante las chispas producidas por una piedra de encendor, frotada por una rueda abrasiva, o por una chispa de arco producida por un mecanismo electrónico sencillo (ver más abajo). Tiene un pequeño depósito de combustible (gasolina o gas) que permite mantener la llama; para apagar el de gasolina, se cierra mediante una tapa, sofocándolo, y el de gas mediante una válvula, que cierra la salida del combustible.
Se venden repuestos de gasolina y de gas para rellenar estos encendedores. La gasolina es más fina que la de los automóviles y a veces perfumada. El gas se vende de dos tipos: butano y gas natural, siendo preferible el primero pues tiene una temperatura de ignición más baja y, por lo tanto es más sencillo de encender.

Sol

La utilización de una lupa, de un espejo cóncavo o de un conjunto de espejos permite concentrar la luz solar en un punto sobre un combustible y encender allí el fuego. Para hacer fuego con una lupa, hay que variar la altura de la lupa con el fin de concentrar los rayos solares en un solo punto (el foco o punto focal). Arquímedes habría utilizado espejos para quemar las velas de los barcos que atacarían Siracusa. Un horno solar funciona bajo el mismo principio.

Arco eléctrico

Un arco eléctrico se utiliza para prender fuego a un gas inflamable, como el butano o el gas ciudad. Esta técnica se utiliza habitualmente para encender las cocinas de gas. ( Wikipedia)




Zona de seguridad al hacer fuego 
Una de las técnicas de supervivencia más importantes y fundamentales es el saber hacer fuego. Esto no significa solamente saber encender un fuego con elementos de circunstancia, herramientas primitivas y técnicas no convencionales, sino hacerlo también de forma normal, pero cuidando otros detalles que son vitales para la supervivencia.
En el caso de las técnicas para prender o encender una fogata, uno de esos detalles vitales es hacerla y ubicarla en el terreno de acampada de forma tal que no constituya un riesgo para nuestro campamento y el entorno natural en que nos encontramos. Como la mayoría de las personas no son conscientes de estas normas básicas de prevención, en la mayoría de los lugares naturales donde se permite acampar está prohibido hacer fuego, o hacerlo fuera de áreas y lugares estrictamente delimitados. Sin embargo, en situaciones de supervivencia y en condiciones concretas donde no se pueda hacer otra cosa (expediciones de exploración a lugares aislados, sin otro combustible que leña, por ejemplo) hacer fuego será una necesidad ineludible si se quiere comer en condiciones mas o menos civilizadas.
En esos casos, lo primero que hay que pensar es el lugar en dónde haremos el fuego, el cual deberá contar con ciertas características:
- Deberá estar separado de material inflamable (árboles, ramas, pastos) y de nuestro equipo de acampada (carpas, tiendas, sacos y bolsas de dormir, mochilas, etc.) por una distancia prudencial. Dicha distancia será normalmente de 2 metros por lo menos, si tenemos en cuenta que las chispas pueden alcanzar con facilidad a aquello que se encuentre a menos de esa distancia.
- Hay que considerar también lo que tenemos sobre nuestras cabezas: nunca debe hacerse un fuego bajo un árbol o dentro de un bosque cerrado, porque lsa llamas (y antes el calor y las chispas) pueden llegar a alcanzarlas y comenzar un incendio forestal en altura. Por la misma razón, debe evitarse salvo casos extremos cocinar adentro de refugios, carpas o tiendas de campaña.
- Nunca debe hacerse una fogata usando un árbol como "respaldo", o pantalla para el fuego: dañaremos al árbol, además de que habrá más posibilidades de un incendio, y será más difícil apagar con seguridad la fogata o la hoguera al final. Esto se aplica tanto a árboles vivos como a árboles muertos o tocones, ya que los segundos también albergan vida.
  - Antes de encender el fuego, es recomendable hacer una base para evitar chamuscar y deteriorar el suelo, sobre todo si se trata de suelo virgen (no el lugar donde se hizo un antigua fogata), esto por cuestiones ecológicas y de seguridad. Como es evidente, si paramos en un lugar donde existen los restos de una vieja hoguera, con vistas de haber sido usada en muchas ocasiones, lo más probable es que ese lugar sea el correcto para nuestra fogata, y además así evitaremos degradar otro lugar. Sin embargo, nunca hay que dar nada por seguro, por lo que conviene volver a verificar (aunque sea rápidamente) si este viejo lugar de fogata cumple con los mínimos de seguridad que acá recopilamos.
- La fogata deberá siempre estar delimitada de alguna forma de su entorno, para que no se pueda extender. Lo tradicional es el círculo de piedras, pero si no ha y piedras pueden improvisarse otras barreras con troncos gruesos, leña mojada, etc.
- Nunca debe hacerse fuego cuando hay mucho viento en cercanía de vegetación o material inflamable, ya que las llamas puede avivarse sin control, y cualquier incendio sería casi imposible de controlar con pocos medios.
- Estar relativamente cerca de un río es buena idea. En caso de emergencia, tener agua cerca podrá ayudarnos a evitar que un susto se transforme en un incendio.( Andinia.com )
Fuego con una papa
 


Fuego por hielo como lupa
 

 Fuego por bateria 


Fuego por Piston

  
Encendedor oficial del ejército norteamericano.
Fuego con condon como lupa 

 

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