Descubren una rara simbiosis entre microorganismos marinos.
Noticias 11:00
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| Toma de muestras del agua marina. (Foto: Daniel Vaulot) |
Unos científicos han hallado una inusual simbiosis entre diminutas algas
unicelulares y bacterias altamente especializadas en el mar.
Esta
asociación entre ambas formas de vida desempeña un papel importante en
la fertilización de los océanos, al capturar el nitrógeno de la
atmósfera y fijarlo en una forma que otros organismos puedan utilizar.
El
hallazgo es el resultado de la investigación sobre un misterioso
microbio que fija nitrógeno y que tiene un genoma muy pequeño.
Este
microbio, detectado por primera vez en 1998 por Jonathan Zehr de la
Universidad de California en Santa Cruz, parece que es el organismo
fijador de nitrógeno más común en los océanos.
Pertenece a un
grupo de bacterias fotosintéticas conocidas como cianobacterias, pero
carece de los genes necesarios para llevar a cabo la fotosíntesis.
Aparentemente, su asociación con las algas hace que no necesite esos genes.
La
cianobacteria fija nitrógeno, así que lo proporciona al alga unicelular
en cuyo interior vive, y ésta última proporciona a su vez el carbono
necesario a la cianobacteria, la cual carece de la maquinaria bioquímica
que le permitiría obtener por sí sola el carbono. Por tanto, ambas
partes se benefician de la relación.
Los análisis genómicos
realizados por el equipo de las investigadoras Anne Thompson, de la
Universidad de California en Santa Cruz, y Rachel Foster, del Instituto
Max Planck de Microbiología Marina en Bremen, Alemania, indican que la
asociación entre estos organismos en cierto modo debe ser bastante
parecida a la que condujo a la evolución de organelas en vegetales.
Concretamente, la relación simbiótica ahora descubierta puede ser vista
como un modelo de una fase temprana en la endosimbiosis que condujo a
los cloroplastos en los vegetales.
La endosimbiosis es una
asociación íntima entre especies, en la que una célula vive dentro de
otra. Si las células viven el suficiente tiempo juntas, intercambiarán
genes, aunque a menudo mantienen cada una su membrana celular y algunas
veces sus respectivos genomas. Con el paso de las generaciones, esta
relación puede acabar conduciendo al surgimiento de una nueva forma de
vida.
Los cloroplastos, que realizan la fotosíntesis en todos los
vegetales, evolucionaron a partir de cianobacterias simbióticas que con
el paso del tiempo fueron incorporadas a las células donde se alojaban.
Fuentes: NCYT
