Detectan cambios físicos en los volcanes activos de Costa Rica.
Terremotos, Volcanes 19:46
El cierre del acceso a los cráteres de los volcanes Rincón de la Vieja y Turrialba, que aumentaron su actividad, fue recomendado por la Red Sismológica Nacional (RSN), tras un estudio de los colosos tras el terremoto del 5 de setiembre, con epicentro en Sámara, Nicoya, provincia de Guanacaste.
El 5 de setiembre del 2012 a las 8:42 am (hora local) se produjo un gran sismo a 10 km al Sur de Sámara, península de Nicoya con una profundidad de 20 km, ubicado en la zona sismogénica entre las placas Coco y Caribe (http://www.rsn.ucr.ac.cr/index.php/en/sismologia/ultimos-sismos/103-sismo-sentido-5-de-setiembre-del-2012-842-am).
Expertos de la RSN, integrada por la Universidad de Costa Rica y el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), indicaron que se tienen reportes en la literatura mundial de cambios y erupciones en volcanes activos luego de movimientos de este tipo.
Resaltaron que algunas erupciones posiblemente inducidas por grandes terremotos son por ejemplo, el volcán Aso (Japón), por un terremoto en 1914 (Mw= 7,0); volcán Puyehue (Chile), por el terremoto de Valdivia (1960, Mw= 9,6); volcán Karagentang (Indonesia), por el terremoto de Tohoku (2011, Mw= 9,0).
Los volcanes de Costa Rica han tenido erupciones ligadas a grandes terremotos, por ejemplo, el volcán Rincón de la Vieja, hizo una serie de erupciones de magma importantes en 1991, dos semanas después del Terremoto de Limón de Mw= 7,7.
En 2009, ocurrió el terremoto de Cinchona (Mw= 6.2), el volcán Poás, 4 días después, hizo una pequeña erupción freática y actualmente sigue en un periodo de constantes erupciones freáticas.
El estudio de la RSN, entregado este viernes, explica que por esta razón, es muy importante aumentar las visitas de rutina a los volcanes activos para vigilar si los sistemas volcánicos se mantienen calmos o por el contrario han sufrido alguna perturbación debido al movimiento sísmico.
Los cambios en la actividad volcánica, luego de un terremoto de esta magnitud, se pueden registrar meses después, incluso años; por lo tanto, la vigilancia volcánica debe continuar detalladamente, recomendó.
En un resumen de lo observado en el campo durante el mes de setiembre del 2012, además de imágenes de sobrevuelos coordinados con la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), aseguró que junto con las visitas realizadas a los volcanes activos de Costa Rica han mostrado preliminarmente algunos cambios físicos.
Por ejemplo, el volcán Turrialba mostró una actividad de expulsión de gases inusual las semanas posteriores al terremoto aunque las temperaturas de las fumarolas siguen siendo las mismas ( ≈800°C las más alta, en el pequeño cráter que se abrió en enero del 2012).
Algunas fracturas en el cráter activo indican que el macizo rocoso sigue teniendo una estabilidad precaria y es posible que sucedan pequeños deslizamientos en el interior del mismo.
En el caso del volcán Irazú, su lago cratérico y campo fumarólico no presenta cambios importantes, sin embargo se han registrado una serie de sismos cercanos al macizo.
La Red Sismológica Nacional está estudiando dichas señales con mucho cuidado para emitir un criterio científico fundamentado, informó el documento.
Por su lado, en el volcán Poás se generaron sismos que fueron sentidos. Se apreció un cambio evidente en el lago, con una pequeña erupción freática que ocurrió entre la tarde del 6 o madrugada del 7 de setiembre del 2012.
Las mediciones con la cámara térmica P660 FLIR indican un descenso en las temperaturas de las fumarolas del domo (menos de 200°C) y un lago muy activo y liberación de azufre fundido desde el fondo del lago con temperaturas cercanas a los 50 °C.
Entre tanto, en el volcán Arenal se observaron algunos pequeños deslizamientos en las laderas debido a la inestabilidad del macizo rocoso sin mostrar mayores cambios.
El volcán Rincón de la Vieja, presenta un lago caliente muy activo con una liberación inusual de gas con respecto al mes de abril del 2012 y con un color gris lechoso, debido a la mezcla de sedimentos, además de un aumento en la temperatura (48 °C).
Además aumentó sensiblemente la actividad gaseosa. No se excluye que la energía liberada por el terremoto de Sámara del 5 de setiembre del 2012 ocasione más cambios y perturben al menos los sistemas hidrotermales provocando aumento de temperatura de fluidos (agua y gases), mayor salida de gases, apertura de fracturas, deslizamientos, aumento en la sismicidad local y posibles erupciones freáticas.
Se estima que nivel del lago con respecto al mes de abril sufrió un descenso a pesar de estar en la época lluviosa. Alrededor de 35.000 metros cúbicos de agua se perdieron con respecto al mes de abril del 2012, debido a la evaporación constante.
Por ello, se recomienda que el acceso a los cráteres Rincón de la Vieja y Turrialba se mantenga restringido, mientras se continuarán realizando los trabajos de vigilancia constante en todos los volcanes activos de Costa Rica.
El informe fue elaborado por profesionales de la Escuela Centroamericana de Geología; Centro de Investigaciones en Ciencias Geológicas (CICG); y por la Red Sismológica Nacional (RSN).
En el mismo participaron Raúl Mora Amador, Yemerith Alpizar, Carlos Ramírez y Gino González, mientras colaboraron Diego Freni, Fabián Valverde, Daniela Fernández y Roberto Santamaría.
Los cambios en la actividad volcánica, luego de un terremoto de esta magnitud, se pueden registrar meses después, incluso años; por lo tanto, la vigilancia volcánica debe continuar detalladamente, recomendó.
En un resumen de lo observado en el campo durante el mes de setiembre del 2012, además de imágenes de sobrevuelos coordinados con la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), aseguró que junto con las visitas realizadas a los volcanes activos de Costa Rica han mostrado preliminarmente algunos cambios físicos.
Por ejemplo, el volcán Turrialba mostró una actividad de expulsión de gases inusual las semanas posteriores al terremoto aunque las temperaturas de las fumarolas siguen siendo las mismas ( ≈800°C las más alta, en el pequeño cráter que se abrió en enero del 2012).
Algunas fracturas en el cráter activo indican que el macizo rocoso sigue teniendo una estabilidad precaria y es posible que sucedan pequeños deslizamientos en el interior del mismo.
En el caso del volcán Irazú, su lago cratérico y campo fumarólico no presenta cambios importantes, sin embargo se han registrado una serie de sismos cercanos al macizo.
La Red Sismológica Nacional está estudiando dichas señales con mucho cuidado para emitir un criterio científico fundamentado, informó el documento.
Por su lado, en el volcán Poás se generaron sismos que fueron sentidos. Se apreció un cambio evidente en el lago, con una pequeña erupción freática que ocurrió entre la tarde del 6 o madrugada del 7 de setiembre del 2012.
Las mediciones con la cámara térmica P660 FLIR indican un descenso en las temperaturas de las fumarolas del domo (menos de 200°C) y un lago muy activo y liberación de azufre fundido desde el fondo del lago con temperaturas cercanas a los 50 °C.
Entre tanto, en el volcán Arenal se observaron algunos pequeños deslizamientos en las laderas debido a la inestabilidad del macizo rocoso sin mostrar mayores cambios.
El volcán Rincón de la Vieja, presenta un lago caliente muy activo con una liberación inusual de gas con respecto al mes de abril del 2012 y con un color gris lechoso, debido a la mezcla de sedimentos, además de un aumento en la temperatura (48 °C).
Además aumentó sensiblemente la actividad gaseosa. No se excluye que la energía liberada por el terremoto de Sámara del 5 de setiembre del 2012 ocasione más cambios y perturben al menos los sistemas hidrotermales provocando aumento de temperatura de fluidos (agua y gases), mayor salida de gases, apertura de fracturas, deslizamientos, aumento en la sismicidad local y posibles erupciones freáticas.
Se estima que nivel del lago con respecto al mes de abril sufrió un descenso a pesar de estar en la época lluviosa. Alrededor de 35.000 metros cúbicos de agua se perdieron con respecto al mes de abril del 2012, debido a la evaporación constante.
Por ello, se recomienda que el acceso a los cráteres Rincón de la Vieja y Turrialba se mantenga restringido, mientras se continuarán realizando los trabajos de vigilancia constante en todos los volcanes activos de Costa Rica.
El informe fue elaborado por profesionales de la Escuela Centroamericana de Geología; Centro de Investigaciones en Ciencias Geológicas (CICG); y por la Red Sismológica Nacional (RSN).
En el mismo participaron Raúl Mora Amador, Yemerith Alpizar, Carlos Ramírez y Gino González, mientras colaboraron Diego Freni, Fabián Valverde, Daniela Fernández y Roberto Santamaría.
Fuentes: El país.cr
