Nacen ratones a partir de células madre embrionarias.
Ciencia 17:23
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| Camada de ratones nacidos a partir de ovocitos conseguidos de células madre embrionarias. Imagen: K. Hayashi |
Partiendo de células madre de ratonas, y tras un complicado proceso
en el laboratorio, científicos de la Universidad de Kioto han logrado
‘parir’ nuevas camadas de roedores perfectamente sanos y fértiles. Es la
primera vez que se logran tales frutos del tipo de células empleadas en
el experimento.
El paso inicial y esencial ha sido la
transformación de células madre en otras ‘intermedias’ similares a las
células germinales primordiales –precursoras de los óvulos–. Más tarde,
han conseguido que estas den lugar a verdaderos óvulos dentro de hembras
vivas.
Con esperma de ratón, han fecundado esos óvulos in vitro.
Y, por fin, han obtenido su extraordinario resultado: el nacimiento de
las nuevas crías, que son mamíferos completamente viables.
La investigación, publicada en Science, complementa a otra del mismo equipo de agosto de 2011 en la que generaron células germinales masculinas.
La relevancia de este estudio radica en que se han obtenido mamíferos viables de células madre indiferenciadas
Tanto aquel trabajo como el actual se llevaron a cabo con dos tipos
de células madre pluripotentes: las embrionarias (ESC, por sus siglas en
inglés), que se obtienen de embriones de ratón muy tempranos, y las
pluripotentes inducidas (iPSC), que son células adultas reprogramadas
para que vuelvan a ser pluripotentes.
Usando ambos tipos, consiguieron diferenciarlas en el laboratorio en células muy parecidas a las germinales primordiales.
En
este último estudio, los investigadores generaron una estructura
similar a un ovario combinando las células germinales primordiales
obtenidas previamente con células de soporte aisladas de ovarios
fetales. El destino de estos ovarios artificiales era el cuerpo vivo de
ratonas inmunodeprimidas y estériles.
“Después de trasplantar el
ovario reconstituido bajo la bolsa ovárica de las hembras, las células
obtenidas se desarrollaron hasta formar verdaderos ovocitos y después,
óvulos”, explica por correo electrónico a SINC Mitinori Saitou, de la
Universidad de Kioto (Japón), que ha participado en el estudio. “Estos
óvulos, al ser fecundados in vitro, dieron lugar a una descendencia
viable”, señala el científico.
Ángel Raya, especialista en células
madre del Instituto de Bioingeniería de Cataluña, explica a SINC que la
principal relevancia de este estudio radica en que como resultado final
“se obtienen seres vivos viables partiendo de células madre
indiferenciadas”. Es la primera vez que esto sucede. "Antes habían
nacido de óvulos procedentes de células germinales primordiales, que no
son técnicamente células madre", señala Raya.
El experimento no es replicable en humanos, porque haría falta utilizar fetos inmaduros, extraerles los ovarios e introducir en ellos las células germinales
Además, el científico consultado por SINC aclara que lo que se ha
logrado en el laboratorio es que las células madre se diferencien hasta
convertirse en células precursoras, mientras el resto del proceso de
formación de óvulos lo lleva a cabo la maquinaria fisiológica del
animal.
Aunque el trabajo podría proporcionar pistas para tratar
algunas formas de infertilidad, la utilización real de esta técnica en
seres humanos parece lejana. En esa línea, Raya señala que el estudio
“tendrá importantes aplicaciones en investigación”, pero se muestra
cauto con respecto a posibles utilidades en mujeres: “De momento algo
así no es aplicable a humanos, por razones biológicas y logísticas”.
En ratonas, no en mujeres
“Las
células madre embrionarias de los ratones no son iguales que las
humanas y, además, haría falta utilizar fetos humanos inmaduros para
extraer los ovarios e introducir en ellos las células germinales”,
aclara el investigador.
Raya también indica que este último
hallazgo es más subrayable que el obtenido el año pasado por el mismo
equipo con células germinales masculinas, ya que “los espermatozoides
son más ‘fáciles de hacer’, pues se producen de forma continuada durante
la vida del ratón –y del hombre–, mientras que la diferenciación y
maduración de ovocitos y óvulos está regulada por mecanismos mucho más
estrictos y complejos”.
Fuentes: Sinc
