Nuevo León, un estado que se muere de sed
América del norte, Climático, Sequía 9:29
México: Nuevo León no ha visto una nube cargada en casi tres años. Desde la tormenta tropical Alex,
en julio de 2010, apenas han caído algunas lloviznas sin importancia.
Las presas están casi vacías y una de ellas incluso trasvasa el agua al
vecino estado de Tamaulipas. El campo languidece, no hay cosechas, el
ganado se muere… Y las autoridades estatales no hicieron nada en materia
de previsión. Ahora el gobernador, Rodrigo Medina, anuncia triunfal la
construcción de un acueducto que llevará el líquido desde San Luis
Potosí… Pero hay quienes consideran que este proyecto tiene sesgo
político.
El gobierno de Nuevo León ha
dejado que la sequía asfixie al campo para justificar la inmensa
inversión del plan hidráulico Monterrey VI que traerá agua desde San
Luis Potosí a fin de abatir la escasez en el área metropolitana, señalan
diputados de Acción Nacional.
Dicen
que el gobernador priista, Rodrigo Medina de la Cruz, inició muy tarde
el plan para rescatar al campo de la más severa sequía de los últimos
años en Nuevo León para recibir el apoyo generalizado al proyecto
hidráulico.
No hay políticas para remediar el problema del agro,
por lo que los legisladores federales panistas suponen que el mandatario
no sabe qué hacer frente a la crisis, aunque desde 2011 había indicios
del problema que se avecinaba.
Por estos días los funcionarios
estatales recorren las regiones afectadas, pero parece que su función es
hacer campaña para reposicionar a Medina y difundir el mensaje de que
el gobernador está muy preocupado por la crisis y dispuesto a echarles
la mano a los afectados… aunque la ayuda no llegue.
Hasta ahora en
la entidad se han perdido más de 100 mil cabezas de ganado. El abasto
de agua para consumo humano está garantizado para los próximos dos años,
pero no hay certeza para los cultivos y los animales.
Fermín
Montes, delegado de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo
Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y Ramón Villagómez, director
general de la Corporación para el Desarrollo Agropecuario de Nuevo León,
declinaron hablar del tema con este semanario.
Despensas como “mejoralitos”
Este
martes 9 los campesinos del ejido Acuña, en el municipio de Doctor
Arroyo, aguardan en salón ejidal a que llegue la delegación del gobierno
nuevoleonés a entregar los apoyos. Algunos han permanecido más de dos
horas bajo un cobertizo, soportando la temperatura de 40 grados. Ya se
aburrieron de esperar. Dicen que no tienen trabajo fijo porque sus
tierras son de temporal y sin la lluvia, no sirven para nada.
Finalmente
llega la secretaria de Desarrollo Social, Juana Aurora Cavazos Cavazos.
Baja del helicóptero a un costado del lienzo charro Emiliano Zapata.
Doctor Arroyo está a 340 kilómetros de Monterrey, en el extremo sur del
estado. Tres horas en auto son muy incómodas.
Cavazos viene
acompañada por funcionarios de la Secretaría de Salud y de Agua y
Drenaje (AyD) de Monterrey. Los recibe el alcalde Juan Espinoza Eguía.
El
municipio de 34 mil habitantes está seco. Aunque Cavazos va a entregar
apoyos, la gente tiene que esperar a que ella llegue para que una pipa
de AyD descargue su contenido en un enorme aljibe portátil desde donde
el agua potable se distribuye a todo el ejido.
La funcionaria baja
del helicóptero, saluda y camina hacia la pipa. Por el altavoz se
anuncia que ya se va a descargar el agua, pero el operador del vehículo,
desconcertado, le informa a la funcionaria que el líquido ya fue
vaciado.
Entonces la funcionaria se encoge de hombros y le dice al
operador: “Nomás haz el…” y no termina la frase. El operador entiende
que tiene que hacer la pantomima de colocar el tubo dentro del
contenedor para simular la descarga. Y así lo hace. Dos minutos después
saca la manguera y el tanque queda mágicamente lleno.
Después los
funcionarios entregan despensas. En una mesa hay unas 20 bolsas de
plástico transparente que contienen el apoyo que les hace llegar el
sistema DIF de Nuevo León: Un kilo de harina de maíz, un kilo de frijol,
un litro de aceite, dos bolsas de sopa de pasta y un kilo de arroz. Una
de las habitantes del ejido ironiza: “Ni para un día. Bueno, quizás dos
y ya”.
Cavazos dice a Proceso que el apoyo alimentario consiste
en la entrega de una de esas despensas cada mes. Durante todo el año
pasado se dieron los apoyos. Ese martes 9 se reactivó el reparto ante la
crisis por la sequía, dice la funcionaria. En todo el estado se
reparten 43 mil despensas.
Y micrófono en mano la funcionaria les
hace llegar un mensaje de esperanza: “No están solos. El gobernador nos
mandó a entregar estos apoyos”.
En este municipio los campesinos
siembran maíz y frijol. Quienes tienen acceso a pozos pueden cosechar
alfalfa. Reconocen que están “bien amolados”.
Bajo el cobertizo,
en espera de la ayuda oficial, 200 personas se atienden con las brigadas
de salud. Les examinan la vista para darles anteojos. Cavazos los trata
como niños: “Que levanten la mano los que no tienen servicio de salud”.
Algunas personas alzan el brazo con desgano.
“Que levante la mano el que tiene 65 años”. Algunos lo hacen.
Anuncia
que para los adultos mayores de 65 años ya viene el apoyo de mil 50
pesos bimestrales para quienes no tienen seguro social. Es decir 525
pesos al mes. Luego da instrucciones para inscribirse en el Seguro
Popular. Todo lo hace “por instrucción del señor gobernador” y reitera
que son “apoyos humanitarios”.
Desarrollo Social del Estado
precisa que los apoyos extraordinarios son distribuidos a partir del
lunes 1 debido a que el estado ha tenido 32 meses sin lluvia
significativa.
Cavazos Cavazos come con el alcalde y con los
reporteros que la acompañaron a la gira y se retira en el helicóptero.
Abajo, en la tierra, quedaron decenas de ejidatarios, algunos de ellos
no han podido contratar el servicio de agua potable; cuesta unos 500
pesos que conecten la tubería a sus casas.
Ese día la secretaria visita vía aérea siete comunidades de los municipios de Mier y Noriega, Doctor Arroyo y Rayones.
Montes
Cavazos, el delegado de la Sagarpa suele dar entrevistas a diestra y
siniestra, pero se limita a decir que pronto llegarán los apoyos
federales.
El diputado federal panista Martín López Cisneros
observa en todas estas medidas “mejoralitos” con los que Rodrigo Medina
quiere remediar el problema de la sequía, un problema que, dice, ya se
le fue de las manos.
“El gobierno de Nuevo León ha sido
irresponsable en la manera de manejar el tema de la sequía, algo que
tiene ya casi cuatro años. Ahora con la coyuntura del reclamo que hay
por esta desatención, quiere aliviarlo con mejoralitos”, dice a Proceso
vía telefónica.
Señala que la única razón por la que el mandatario
priista ha actuado es por la presión de los medios que han denunciado,
gracias a reportes de los municipios, la gravedad de la sequía.
“Con
pipas y garrafones quiere remediar un problema de estado. Ahorita hay
pérdidas de animales y cosechas, pero no estamos lejos de que haya
pérdidas humanas. No han sabido conducir esta crisis por una falta de
planeación del Ejecutivo, como ocurre en este tema y muchos otros”,
afirma.
El legislador urge al gobierno de Nuevo León a que
gestione ante Banobras los recursos para iniciar la obra Monterrey VI,
que garantizará el abasto de agua a la capital de Nuevo León los
próximos 50 años.
Imprevisión
La última gran
lluvia en Nuevo León ocurrió el 1 de julio de 2010. Ese día la tormenta
tropical Alex arrasó la entidad. Desde entonces las nubes se fueron y
el campo languidece.
Las tres grandes presas de la entidad están
en niveles muy bajos: La mayor, El Cuchillo en el municipio de China,
está a 22% de su capacidad; Cerro Prieto, en Linares, a 39% y La Boca,
en Santiago, a 53%.
Pese a que la sequía ya asediaba al campo
nuevoleonés, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ordenó el trasvase
de 430 millones de metros cúbicos de El Cuchillo a la presa Marte R.
Gómez, en Tamaulipas, para dar cumplimiento al acuerdo entre los dos
estados firmado en 1996.
En entrevista, el delegado de la Conagua
en la Cuenca del Río Bravo, Óscar Gutiérrez Santana, estima que ese
trasvase, que fue criticado en la localidad por inoportuno, era
ineludible. Estaba pactado.
De cualquier manera, dice, en el
futuro no será necesario hacer ese tipo de pagos pues Monterrey VI
solucionará las demandas de agua potable requeridas por la numerosa
población de la zona metropolitana de Monterrey, donde está 90% de los
4.4 millones de habitantes de la entidad.
El titular del organismo
que regula el manejo del agua en Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y
Tamaulipas refiere que las autoridades fueron sorprendidas por la
inclemente deshidratación que cundió por la región, en particular en
territorio nuevoleonés.
Desde su punto de vista la situación de
Nuevo León es de alerta. El periodo de lluvias en la entidad en el
calendario oficial va del 15 de mayo al 15 de noviembre. Gutiérrez
Santana señala que en realidad los meses de precipitaciones son de junio
a septiembre, cuando se capta 70% de los recursos hídricos anuales.
Si no llueve en la próxima temporada, Nuevo León estará en problemas, considera, pues la situación de sequía más grave en el país está en la zona noreste.
Fuentes: Proceso
